A la hora de cuidar a un enfermo de Alzheimer es interesante conocer cómo el entorno puede condicionar en gran medida su desarrollo en él. Por ello, es importante realizar algunos cambios en su contexto adaptándolo a sus necesidades pero sin modificarlo drásticamente de manera que no lo reconozca y se desoriente. Con las siguientes pautas y recomendaciones que adjuntamos a continuación, pretendemos aumentar la independencia y comodidad de la persona, facilitar la realización de las AVD y aumentar la seguridad para prevenir accidentes.
En primer lugar, hablaremos de las medidas que se pueden tomar en la cocina:
Cambiar cocina de gas o eléctrica por una vitrocerámica
Utilizar vajilla irrompible de colores con mantel antideslizante
Cuidado con los utensilios cortantes y punzantes
Colocar en un lugar accesible los utensilios que se utilicen con más frecuencia
Señalizar con dibujos o palabras simples lo que hay en cada armario
En segundo lugar, otro de las estancias más concurridas de la casa es el baño:
Cambiar la bañera por un plato de ducha
Suelo antideslizante
Utilizar un programador de máximo 37 grados para evitar quemaduras
Guardar productos de limpieza y medicamentos en un lugar seguro
Para continuar, en el dormitorio:
Colocar llave de luz cerca de la cama
Dejar luces encendidas en los pasillos (o una luz piloto en la habitación) para cuando vaya al baño de noche
Señalizar al igual que en la cocina con dibujos el contenido de los armarios y cajones
Retirar alfombras para evitar que se resbale
Retirar los espejos si lo confunden y desorientan ya que es probable que no se acabe reconociendo en ellos.
Finalmente, debemos recordar que los enfermos de Alzheimer son especialmente sensibles al clima existente a su alrededor. Un entorno adaptado facilita su autonomía y hace más agradable su vida y la de sus cuidadores.
Fuente: https://fiapam.org/wp-content/uploads/2013/12/GuiaAlzheimer.pdf
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